Ayer estaba leyendo Here Comes Everybody, de Clay Shirky, cuándo me quedé pasmado: allà habÃa toda una historia de terror de la cooperación en Internet!.
La historia (real) es esta: Una tarde de Mayo del 2006 una chica llamada Ivanna perdió su móvil en un taxi de Nueva York. Dentro tenÃa toda la información de su próxima boda, además de contactos y otras notas importantes. Preocupada, hizo que un amigo suyo (Evan, el promotor de todo) enviase un email a su móvil con una recompensa de 300 dólares para quién lo tuviese, sin éxito.
Como la compañÃa telefónica guardaba copias de los datos del teléfono (!!), Ivanna descubrió que una chica de Queens lo tenÃa y se habÃa fotografido con él , asà que copió estas imágenes a su nuevo móvil. Acto seguido, Evan (el amigo) escribió a la chica pidiéndole que le devolviera el aparato, a lo que ella constestó con malas maneras que ‘no’. Después de varios intentos fallidos, el amigo decidió hacer la historia pública.
- Evans publicó una página web y se lo contó a todos sus amigos.
- Éstos a su vez consiguieron localizar la cuenta myspace de la chica que retenÃa el móvil.
- El chico publicó la historia en Digg.com, las visitas alcanzaron varios millones al dÃa.
- Alguien localizó la dirección fÃsica de la chica, la cuenta myspace de su hermano (que habÃa amenazado a estas alturas a Evans) y hasta detalles de su graduación militar.
- Para entonces varios medios como New York Times, Herald Tribune o MSNBC habÃan contactado a Evans para publicar la historia, éste montaba un foro para contestar mejor todos los emails que recibÃa y la web apareció en slashdot.org.
A partir de aquà un policÃa contacto con Evans, le asesoró sobre cómo realizar la denuncia y tras recibir continuas presiones, la comisarÃa aceptó tratar el hecho como robo (contra su criterio), deteniendo después a la chica, y devolviendo el teléfono a la dueña. Evans consiguió un trabajo en una empresa SEO e intentó vender el móvil en Ebay.
Resultado:
Esta chica sufrió lo que aquà llamarÃamos una tremenda crisis de reputación personal, que sin duda tardará en reparar y afectará a sus relaciones sociales. Ella no estaba preparada para poner fin a esta crisis, y aunque no fue quién la inició (de eso se encargó Evan) su actitud alimentó que se fuera extendiendo. Al margen de que la actitud de Evan pueda conllevar algún tipo de responsabilidad civil o penal, la lección para las organizaciones es la misma:
Las organizaciones deben estar preparadas para las crisis de reputación online, ya las hayan iniciado ellas o terceros, estén justificadas o no. Si habeÃs prestado atención, para el desarrollo de la crisis solo fue necesario:
- Una noticia detonante.
- Medios comunes de participación colectiva en Internet.
- Una actitud que alimente el desarrollo de la crisis.
El móvil perdido es un caso de vigilantismo en internet.

June 9th, 2008 a las 1:05 am
[...] ya decÃa aquÃ: Las organizaciones deben estar preparadas para las crisis de reputación online, ya las hayan [...]
June 9th, 2008 a las 1:30 am
[...] ya decÃa aquÃ: Las organizaciones deben estar preparadas para las crisis de reputación online, ya las hayan [...]