Ir al Contenido Ir a la búsqueda Saltar a la navegación superior Saltar al menú lateral


Divorcios que posicionan en Google


Saturday, June 14, 2008

Hoy leo en El País una más entre las historias de horror de la reputación online: divorcios. Personas que canalizan el estrés que suponen estos procesos hacia la publicación de blogs con detalles personales y una gran difusión pública.

Es el caso de una divorciada de Manhattan, Laurie, que publica desde 2006 en DivorcingDaze conversaciones con una amiga sobre detalles escabrosos de su separación, infidelidides y reproches varios. Este blog recibe unas 10.000 visitas mensuales y aunque no menciona el nombre de su ex-marido, otros si hacen lo mismo con sus ex-parejas.

Tu reputación la construyen otros

Frente a esta situación los terceros tienen poco que hacer: en el caso improbable de que logren hacer retirar el blog por vía judicial, lo que dependerá de la gravedad de los comentarios vertidos y la legislación según el caso, si la historia se ha difundido las alusiones estarán dispersas e incontroladas.

Mary Madden (sigue el artículo), una investigadora de Pew Project, acierta cuando señala que “el impacto a largo plazo de la información que permanece en Internet todavía no se ha hecho sentir del todo”. Estas menciones negativas que hoy se publican no desaparecerán sino que van tomando notoriedad con el tiempo y con las menciones que reciban en forma de link de terceros usuarios. Más adelante, cuando alguien utilice un buscador para ‘investigar’ sobre su nuevo vecino, empleado o amigo, se encontrará con estos datos anticuados y quizás irrelevantes.

De ahí la importancia de comprender el impacto del user-generated content.

Si te ha gustado este post, puedes suscribirte a Collabtopia

Historias de Horror en Comunidades Virtuales (I): el móvil perdido


Thursday, May 29, 2008

Ayer estaba leyendo Here Comes Everybody, de Clay Shirky, cuándo me quedé pasmado: allí había toda una historia de terror de la cooperación en Internet!.

La historia (real) es esta: Una tarde de Mayo del 2006 una chica llamada Ivanna perdió su móvil en un taxi de Nueva York. Dentro tenía toda la información de su próxima boda, además de contactos y otras notas importantes. Preocupada, hizo que un amigo suyo (Evan, el promotor de todo) enviase un email a su móvil con una recompensa de 300 dólares para quién lo tuviese, sin éxito.

Como la compañía telefónica guardaba copias de los datos del teléfono (!!), Ivanna descubrió que una chica de Queens lo tenía y se había fotografido con él , así que copió estas imágenes a su nuevo móvil. Acto seguido, Evan (el amigo) escribió a la chica pidiéndole que le devolviera el aparato, a lo que ella constestó con malas maneras que ‘no’. Después de varios intentos fallidos, el amigo decidió hacer la historia pública.

  1. Evans publicó una página web y se lo contó a todos sus amigos.
  2. Éstos a su vez consiguieron localizar la cuenta myspace de la chica que retenía el móvil.
  3. El chico publicó la historia en Digg.com, las visitas alcanzaron varios millones al día.
  4. Alguien localizó la dirección física de la chica, la cuenta myspace de su hermano (que había amenazado a estas alturas a Evans) y hasta detalles de su graduación militar.
  5. Para entonces varios medios como New York Times, Herald Tribune o MSNBC habían contactado a Evans para publicar la historia, éste montaba un foro para contestar mejor todos los emails que recibía y la web apareció en slashdot.org.

A partir de aquí un policía contacto con Evans, le asesoró sobre cómo realizar la denuncia y tras recibir continuas presiones, la comisaría aceptó tratar el hecho como robo (contra su criterio), deteniendo después a la chica, y devolviendo el teléfono a la dueña. Evans consiguió un trabajo en una empresa SEO e intentó vender el móvil en Ebay.

Resultado:

Esta chica sufrió lo que aquí llamaríamos una tremenda crisis de reputación personal, que sin duda tardará en reparar y afectará a sus relaciones sociales. Ella no estaba preparada para poner fin a esta crisis, y aunque no fue quién la inició (de eso se encargó Evan) su actitud alimentó que se fuera extendiendo. Al margen de que la actitud de Evan pueda conllevar algún tipo de responsabilidad civil o penal, la lección para las organizaciones es la misma:

Las organizaciones deben estar preparadas para las crisis de reputación online, ya las hayan iniciado ellas o terceros, estén justificadas o no. Si habeís prestado atención, para el desarrollo de la crisis solo fue necesario:

  1. Una noticia detonante.
  2. Medios comunes de participación colectiva en Internet.
  3. Una actitud que alimente el desarrollo de la crisis.

El móvil perdido es un caso de vigilantismo en internet.