¿Es importante la gestión de la reputación online a nivel personal?. Rotundamente sÃ.
No hay duda alguna de que hoy en dÃa estamos expuestos a que nuestros nombres y trabajo aparezcan en la red, y controlar las menciones que se hacen de ellos es importante tanto a nivel personal como profesional.
Como señala Lee Oden, es muy común que tanto empresas como posibles candidatos rastreen en Internet el ‘historial online’ del otro antes de llegar a la entrevista cara a cara. También es común que estos mismos candidatos hayan encontrado a la organización en una búsqueda por Internet, hayan visitado su portal, visto los clientes para quienes trabajan, las opiniones en foros o incluso si disponen de blogs y otros medios de comunicación creativos.
Varias menciones negativas en puestos de resultados de búsqueda pueden ser determinantes para rechazar de plano la contratación de un profesional o al empleador. Éstas, especialmente las ‘avergonzantes’, pueden perjudicar además nuestras relaciones sociales y personales.
Como gestionar tu reputación personal
Podemos aproximarnos a la gestión de ‘nuestra marca’ desde las mismas herramientas de monitorización que usamos para las organizaciones. Además hay que tener en cuenta estos consejos prácticos:
- Resulta útil crear perfiles profesionales en redes como LinkedIn. Además de curriculums permanentes, en algunos casos éstas aplicaciones pueden incluir sistemas de relación y valoración profesional.
- ¿Te gusta leer sobre asuntos en los que te consideras experto? Puedes utilizar Amazon para crear un perfil y una lista de libros relevantes.
- Es fácil seguir un nombre en la nebulosa de comentarios de los blogs. Es importante que los comentarios estén en blogs-nicho relacionados con tu profesión, sean relevantes y describan tus conocimientos/habilidades.
- Si comentas en blogs que no estén vinculados con tu profesión, utiliza nicks y nombres diferentes para que no se relacionen facilmente. No serÃa inteligente permitir que comentarios personales, sobre aficiones o de contenido polÃtico puedan servir como instrumentos de valoración profesional.
- Considera seriamente escribir en un blog. En muchos casos la parte más complicada del blog es una formación especÃfica: poder hablar de un nicho. Ya dispones de eso, asà que el único trabajo consiste en expresarlo bien. Si no estás seguro de mantener el blog con cierta regularidad o calidad, quizás sea mejor no experimentar: un blog descuidado perjudica tu imagen. Si al final te decides, puede ser una buena plataforma desde la que controlar tu reputación mediante enlaces bien dirigidos y una url idéntica a tu nomre y apellidos.
- Potencia las referencias positivas que ya existan sobre tu nombre. Puedes seleccionar aquellas que resulten más convenientes para tratar de posicionarlas mejor. Además, en caso de existir referencias negativas, evitará que se posicionen en puestos clave tan facilmente o al menos facilitará el trabajo de trasladarlas a posiciones inferiores.
- ¿Has desempeñado posiciones importantes en organizaciones que se mencionan en Wikipedia? Escribe una relación de quienes desempeñaron el mismo trabajo, y cuando te incluyas, enlaza a una referencia positiva (como tu blog). Si eres un personaje relevante quizás debas considerar que otra persona edite una entrada biográfica.
- Sobre aquellas áreas que prefieras mantener privadas simplemente no publiques. Todo lo que pueda enlazar Google está potencialmente expuesto a los interesados.
Más adelante veremos cómo afrontar una crisis de reputación personal.
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